Continuidad pedagógica 6º A, B Y C.
Hola familias de 6°, espero estén muy bien y
sigan cuidándose entre todes dentro de sus casas. Les dejo las actividades de Prácticas del lenguaje, para que trabajen la semana próxima. Las/os quiero mucho,
seño Miriam, Gaby y Rosana.
1) Ahora las y los vamos a invitar a que lean el siguiente
poema de Didi Grau.
La luna y el río (copiar
en la carpeta)
Un día dijo la luna al río:
“¿Puedo mirarme en tus aguas?”.
A lo que aconsejó el río:
“Sin que mojes tus enaguas,
si no después tendrás frío”.
Desde entonces,
recogidas las enaguas,
mira, luna, su reflejo
y el río se lo devuelve
como si fuera un espejo.
(En: Poeplas. Antología de poesía argentina para chicos,
recopilación de Valeria Cervero).
En este poema, el río le advierte a la luna que debe tener
cuidado de no mojarse las enaguas, que era una pollera que nuestras abuelas o
bis abuelas usaban debajo de la pollera, como ropa interior. Les pedimos que
respondan por escrito las siguientes preguntas.
a) ¿Por
qué no deben mojarse las enaguas?
b) ¿Para
qué quiere la luna usar las aguas del río?
2) El poema está formado por dos estrofas, con cinco versos
por cada estrofa. En la primera estrofa aparece la conversación entre la luna y
el río que están personificado, es decir, tienen características humanas como
poder hablar o usar ropa. Y la segunda estrofa, ¿qué nos cuenta? Escriban la
respuesta.
Pero además de la forma (estrofas, versos), podemos ver que
algunas palabras suenan parecidas, es decir que riman. Por ejemplo, “río”
rima con “frio”. ¿Con qué rima aguas? ¿Y espejo? Usen tres colores
diferentes para marcar en el poema las palabras que riman.
3)Luego lean el siguiente mito “Dédalo e Ícaro” disponible
en:
Dédalo e Ícaro
Dédalo era el arquitecto, artesano e inventor muy hábil que vivía en
Atenas. Aprendió su arte de la misma diosa Atenea. Era famoso por construir el
laberinto de Creta e inventar naves que navegaban bajo el mar. Se casó con una
mujer de Creta, Ariadna y tuvo dos hijos llamados Ícaro y Yápige.
Su sobrino Talos era su discípulo, gozaba del don de la creación, era la
clase de hijo con que Dédalo soñaba. Pero pronto resultó más inteligente que el
mismo Dédalo, porque con solo doce años de edad invento la sierra, inspirándose
en la espina de los peces; sintió mucha envidia de él tras compararlo con su
hijo.
Una noche subieron el tejado y desde allí; divisando Atenas, veían las
aves e imaginaban distintos mecanismos para volar. Ícaro se marchó cansado, y
después de engañar Dédalo a Talos, lo mató empujándole desde lo alto del tejado
de la Acrópolis. Al darse cuenta del gran error que había cometido, para evitar
ser castigado por los atenienses, huyeron a la isla de Creta, donde el rey
Minos los recibió muy amistosamente y les encargaron muchos trabajos.
El rey Minos, que había ofendido al rey Poseidón, recibió como venganza
que la reina Pasifae, su esposa, se enamorara de un toro. Fruto de este amor
nació el Minotauro, un monstruo mitad hombre y mitad toro.
Durante la estancia de Dédalo e Ícaro en Creta, el rey Minos les reveló
que tenía que encerrar al Minotauro.Para encerrarlo, Minos ordenó a Dédalo
construir un laberinto formado por muchísimos pasadizos dispuestos de una forma
tan complicada que era imposible encontrar la salida. Pero Minos, para que
nadie supiera como salir de él, encerró también a Dédalo y a su hijo Ícaro.
Estuvieron allí encerrados durante mucho tiempo. Desesperados por salir,
se le ocurrió a Dédalo la idea de fabricar unas alas, con plumas de pájaros y
cera de abejas, con las que podrían escapar volando del laberinto de Creta.
Antes de salir, Dédalo le advirtió a su hijo Ícaro que no volara
demasiado alto, porque si se acercaba al Sol, la cera de sus alas se derretiría
y tampoco demasiado bajo porque las alas se les mojarían, y se harían demasiado
pesadas para poder volar.
Empezaron el viaje y al principio Ícaro obedeció sus consejos, volaba al
lado suyo, pero después empezó a volar cada vez más alto y olvidándose de los
consejos de su padre, se acercó tanto al Sol que se derritió la cera que sujetaba las
plumas de sus alas, cayó al mar y se ahogó. Dédalo recogió a su hijo y lo
enterró en una pequeña isla que más tarde recibió el nombre de Icaria.
Después de la muerte de Ícaro, Dédalo llegó a la isla de Sicilia, donde
vivió hasta su muerte en la corte del rey Cócalo.
4) Ahora que ya han leído el poema y el mito, les propongo
que escriban un poema breve de lo que le diría el sol a Ícaro (el personaje del
mito que leímos arriba) cuando se acerca peligrosamente al calor que derretirá
la cera de sus alas. Para realizar el poema pueden armar dos estrofas, en la
primera puede ir la conversación entre el sol e Ícaro y en la segunda lo que le
sucedió a Ícaro por acercarse demasiado al sol.
¡No se olviden de las rimas al final! Algunas ideas para
usar: sol rima con calor, y el cielo rima con vuelo.
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