Continuando con la actividad anterior del blog:
1. Cuando vuelvas a la escuela, tu maestra o maestro va a organizar un momento en la clase para que puedan compartir sus poemas preferidos leyéndolos en voz alta.
Para ello, vas a tener que prepararte. Tendrás que ensayar varias veces, prestando especial atención al modo en que se los lee: si hay que cambiar el tono de voz, hacer silencios o pausas, acelerar o hacer más lento el ritmo de lectura para producir ciertas sensaciones…

Si quisieras, podrías volver a escuchar los poemas que le recomendamos al inicio de este cuadernillo para ver cómo hacen esas personas en los videos.

Podés grabarte en audio leyendo. Luego, te podrías escuchar para analizar cómo mejorar tu lectura.
Si te animás, podrías compartir el audio con alguien de tu grado o con otra persona para que te aconseje cómo mejorar la lectura.
Si no podés hacerlo, pedirles a amigos o familiares que te escuchen leer y te den su opinión.
2. Leer para escribir…
A algunos escritores y escritoras les gusta jugar mucho con las palabras y los dibujos e inventan CALIGRAMAS. Hacer un caligrama es dibujar con palabras o hacer dibujos que se leen. Te presentamos algunos hechos por Diana Briones. ¿Te animás a leerlos?


3. Te proponemos crear tu propio caligrama. ¿Cómo podés hacerlo?
- Podés empezar por dibujar la silueta de un objeto con un lápiz. Por ejemplo, una luna, una gota de agua, una mariposa, una flor…
- Después, tratar de seguir esa silueta escribiendo sobre ese objeto.

- También podés probar con copiar un verso ya conocido y transformarlo en caligrama haciendo con las palabras la silueta del objeto.
Acá van algunas ideas de fragmentos de poemas ya escritos para que puedas transformarlos en caligramas:

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